Cada trabajo es único. Cuando nos hacen un encargo analizamos qué encuadernación puede quedar mejor, clásica en tapa dura, rústica, japonesa… y qué materiales van mejor con la idea que nos han contado. Intentamos plasmar la idea y que el resultado sea un trabajo tal y como lo pensaba nuestro cliente.

Seguimos las técnicas clásicas de encuadernación, pero también las adaptamos a los nuevos tiempos, resultando encuadernaciones más modernas y originales.

En algunos casos el proceso comienza con la maquetación del libro, es el caso de los álbumes digitales, los libros de relatos… en los que el cliente nos da el material para maquetar y nosotros le damos forma e imprimimos.

El cosido es uno de los elementos fundamentales de la encuadernación, después hay que encolar, guillotinar y hacer las tapas. Tapa dura, blanda, con ventana, relieve… Forradas en tela, tela y papel o piel. También diseñamos algunas de las portadas y de las guardas de nuestros libros, detalle que hace que nuestros productos sean únicos y originales.

Por último se graban las tapas si son de piel o tela y se termina el libro pegando las guardas al libro y a las tapas.

Es un proceso artesanal y minucioso, con la belleza del trabajo a mano, el premio es un cliente feliz y satisfecho con el resultado.

 

 

Estas son las telas con las que trabajamos habitualmente, si no encuentras tu color, te lo buscamos, al igual que si quieres una tela especial o estampada.